T  E  T  U  A  N

Arabe: تطوان   significa en bereber: los ojos

 

Tetuan 1997  represa

 Esta represa abastece de agua a Tetuán y también a la ciudad de Ceuta

 

Tetuan mercadoTetuan mercado 2

 

Descripción de la ciudad:

El centro principal de TETUAN y lugar de reunión y paseo viene a ser la plaza de España, que se extiende al pie de El Mexuar y mide 100 m de largo por 80 de ancho. Su Origen está en la ocupación española de TETUAN en 1860. Entonces se dispuso el Saneamiento de TETUAN, empezando por el Feddán de Lukasch.

 

El Feddán, palabra que significa llanura de cultivo, era la plaza principal del pueblo dedicada a los zocos y en ella estaba el Matadero público que ocupaba el lugar donde hoy está la Alta Comisaría, solar nombrado el Gurna y que adquirió el Gobierno de Isabel II para Construir el Consulado de España y la capilla católica. Se instalaron luces y arbolado y en la fachada de la izquierda de la Aduana se escribió el título Plaza de España, que todavía subsiste.

 

 

Tetuan plazaTetuan plaza 3

 

 

En sus lados están los edificios de la Alta Comisaría la Aduana, la Audiencia, el Casino Israelita, las mezquitas de Sidi Ahmed el Hach y de Sidi Ben Aisa, el mercado de trigo, los consulados de Portugal y los Países Bajos, varias Casas bancarias y de cambio é importantes establecimientos.

 

Tienen su Origen en ella la Judería, el arco de los Tarrafin, el del Palacio del califa, la calle de Alfonso XIII y la Luneta. En el interior existen cuatro parterres, bancos y arcos voltaicos y en el centro un cuerpo de altas farolas con un surtidor.

Hasta 1913 concurrían a ella los mercaderes cabileños y los de la ciudad, ocupando cada grupo de mercancías un lugar fijo.

 

 

Tetuan plaza 2

 

 

En el Melaj ó Mel-lah (el Saladero), que es el barrio judío, Se entra por la puerta situada en el ángulo NE. de la plaza. Lo forman dos calles paralelas, rectilíneas, cortadas perpendicularmente por otras más estrechas; algunas cubiertas, todas muy aseadas.

 

Hay en él una escuela de Artes y Oficios, y cerca de ésta una fuente moderna (1908) construida a costa de un opulento israelita. Contiene también este barrio la Escuela de la Alianza Israelita, concurrida por gran número de alumnos.

 

La antigua Judería de TETUAN estaba situada junto a la Yamaa-el-Quivir. El sultán Muley Solimán, en 1807, concedió a los hebreos un terreno junto al Feddán de Lukasch (plaza de España), y más tarde se añadió a este solar las tierras del Hach Ahmed Medina, Abd el Krim El Atar y Mohamed Lebadi, los que cobraron como censo anual 240, 200 y 120 ducados, respectivamente, quedando limitado el mel-lah por la acequia ó Sakia el Fokia, y por Otro accidente del terreno que dió origen a la calleja de las Maidas.

 

Empezó la colonia a establecer sus viviendas en el llamado hoy barrio de La Meca, sitio conocido por Riat de Ersini, que le comunicaba con La Mesal-la, y levantó su muro desde ésta hasta el Gurna (hoy jardín y Palacio de la Alta Comisaria), sirviendo también de divisoria hasta la Sakia el Fokia un terreno alto que hoy forma el lateral del este de los Tarrafín. Debajo de éste se formó otro barrio llamado Judería, en el que estuvo el lugar de El Prado, que aun se recuerda por una higuera secular perteneciente a una casa que sirvió de primitivo convento hospital cristiano de los Redentoristas de cautivos.

 

Los apellidos Pariente, Toledano, Taurel ó Teruel, Moreno, Pinto, León, Laredo, Ribas, de origen español, sellaron la iniciativa urbana del mejor distrito organizado del TETUAN antiguo. Las calles recibieron los nombres de Kaiseria, Prado, Las Griyas, Aniyi, del Huerco, de Maimón, de los Bailadores y de las distintas sinagogas que aparecían para el culto mosaico.

 

Hasta nuestros días se han conservado los cantares y poesías del romancero hispano-judaico. Los judíos tetuanies se han distinguido siempre por su religiosidad y su moralidad ejemplar. Las sinagogas de esta Judería son 16 y reciben los nombres de la Meká ó de la Reunión, la Hebrá, el Estudio, la Pintada, la de Crudo, la de Bibas y Abundarán, la de Menahem Pariente, la de Maimón Benchetrit, la de Salomón é Isaac Nahón y la de los rabinos Isaac Bengualid, Samuel, Israel, Vidal y Rubén.

 

Los hebreos religiosos llevan debajo del chaleco, próximo a la piel, una banda de tela a la cual llaman sésit, que viene a ser una especie de escapulario y que ellos tienen como preservativo contra los daños. Está tejido de lana; puede serlo de lana y algodón, pero nunca de lino. Consta de 26 hilos, y se llaman fimias a cada conjunto de ocho.

 

TETUAN ha llevado a América una colonia de israelitas inteligentes, afanosos y activos, que vuelven a sus lares enriquecidos por la lucha. Los que regresan de Europa, los doctos locales, hallan en TETUAN y entre los españoles el solar y la familia que no desdeñaron.

Tampoco olvidaron al cordobés Maimónides, al astrólogo Abraham Ben Esra, a Benjamín de Tudela, a Samuel y José Haleví y a otros numerosos sefardíes antorchas de la ciencia de la Edad Medía en la historia híspanojudaica.

 

Entre los doctos israelitas de TETUAN se comenta, estudia y aplica la doctrina y los textos del rabí Rafael Verdugo, de Mequinez, siendo muy notables los varones que nacieron en TETUAN y se llaman Almusnino, Yusef Bengualid, rabí Yusef Bendaham y el más venerado, el rabino Isaac Bengualid jurisconsulto que escribió el Varyome Isaac, y cuya fama se ha extendido hasta el punto que por la Ilulá acuden en romería a su sepulcro numerosos fieles originarios de Tánger, Larache, Melilla, Gibraltar, Ceuta y Otros lugares en demanda de salud y fortaleza para la esperanza en días más dichosos para el atribulado pueblo.

 

Han variado los tiempos, y las calles se llaman: Doctor Pulido, Villanueva, Real Armada, Tesoro, Silvela, Caridad, Levi Cazés, Bengualid y La Meca.

 

Este último nombre recuerda el primitivo barrio; Bengualid, el famoso rabino; Cazés es el nombre del alcalde de la judería en la época de 1860; Caridad, por hallarse en la esquina de dicha calle la oficina de reparto de las limosnas a los pobres de la comunidad israelita; Silvela y Villanueva, por los primeros hombres políticos que propagaron el españolismo es esta zona; Real Armada, porque así se llamó esta calle en 1860; Tesoro, porque en ese mismo año estaba allí la tesorería del ejército; y Doctor Pulido, en recuerdo del hombre ilustre, considerado como el protector del sefardismo, fundador, con Ignacio Bauer, Alberto Bandelac, el ilustre médico Manuel L. Ortega, José farache y otros de la Federación de las asociaciones Hispano-sefardíes de Marruecos.

 

Tetuan mapa

 

A- Aparcamiento moderno   L- Calle de la Luneta El plano data de 1920 aprox.

En la parte sur de la plaza de España empieza una ancha calle, donde está la Puerta de las Moreras (Bab eb Tut), donde hay una fuente magnífica, con ornamentación muy antigua, y junto a la cual se levanta la mezquita de Muley Mohamed. A lo largo de esta calle corre la fachada del mercado nuevo, vasto edificio de estilo neoárabe, construido en 1917. Después, junto al cuartel de caballería, se halla la puerta de Bab En Nuader ó de la Molienda, porque allí se amontonaban los cereales que habían de ser molidos.

 

Del ángulo Sur este de la plaza de España parte una calle, arteria comercial de la ciudad, toda formada por casas llamadas modernas, en las que están los Comercios, cafés, cinematógrafos, etc., y acaba, tras haber formado un recodo, en la puerta llamada Bah Er Remuz, desde la que se disfruta de una hermosa vista de la vega y de las montañas de Beni Hozmar. Esta barriada es, sin duda, la menos interesante de la parte de la ciudad antigua, lamentablemente modernizada.

 

Mucho más interesante es la encrucijada de calles que forma la plaza de la Mesda. Las principales son las de Sidi Alí El Sfy, la de Dar Rkaina, toda cubierta, y otras, siendo el principal edificio de esta parte de TETUAN la mezquita Mamora, al pie de la cual se ve una magnífica fuente. Frente a ésta se abre la puerta de Bah El Okla, a la que también se llega por la calle Sekia el Fokia, pasando por Derb Es Seffar y Zanka el Yenui. Esta última es de las más típicas de la Comunidad indígena. Aun más notable es la llamada Derh Jamman d´Amahli, en Cuya parte más pendiente se levanta la mezquita de Sidí Es Saidi, ó sea la del patrono de TETUAN. Está en la confluencia de dos calles, y tiene un elegante alminar revestido de muy bellos mosaicos. Al píe de ella dos fuentes. De Bah El Okla se va a la mencionada puerta de Bab Er Remuz,

 

Pasando por callejuelas que conducen al santuario de Lal-la Friya, el cual cuenta con muchos devotos.También por Bab Er Rúa se entra en un barrio interesante, que entra al campo por la puerta Bab el Mekaber.

 

Viniendo por la calle de los Kzadriina (los hojalateros) se pasa a una plazoleta que hace de mercado de pescado y carne, y luego al Ghersa El Kbira, donde por la mañana se venden hortalizas y por la tarde objetos usados. A la derecha, en la plaza de El Usa, se ve el santuario de Sidi Bel Babas Es Septí, con la fuente que nunca falta al pié ó junto a un templo musulmán. Sigue un pasaje cubierto, llamado de los Mtamer y la calle de El Jarrazin, donde se hallan instalados los sederos, ebanistas, pintores, curtidores y los fabricantes de babuchas. Así llegamos a otro santuario notable, el le Sidí Baraka (el señor de la Bendición) y a la zauia (convento) de los Derkaua, hasta salir por la citada puerta de Bab El M´kaber, ó sea de los Cementerios.

 

Este sector de TETUAN, sobre todo el Santuario de Sidí Bel Abbas Es Septi, es el centro de la ciudad y paraje de reunión de las personas principales.

 

Por la calle de Tala, que le cruza, se puede subir a la Alcazaba. En el Cementerio musulmán, del que luego se hablará, al que se llega por dicha puerta, está prohibida la entrada. Más adelante está el cementerio judío, en el que se ven algunas lápidas con curiosas inscripciones.

 

Tetuan iglesia

 

 

La ciudad nueva Comienza al oeste de la plaza de España y es un conjunto de casas de varios pisos y cuarteles, que se dicen europeos; verdadera exposición de la decadencia arquitectónica de la vieja Europa mal interpretada, además, es decir agravada por constructores sin gusto y sin el menor respeto por la tradición artística ni por el ambiente tetuaní. He aquí lo que dice acerca de este punto una persona competente por su larga residencia en la ciudad: "TETUAN era un pedazo de Andalucía, una avanzada de la España del Sur. Pero no la Andalucía trágica de los cortijos, las minas, los bandidos y los torerillos de capeas, sino la Andalucía clásica, la bonita, la romántica, la de claveles y ojos negros, seda y oro, fuego y sangre, majeza garbo y salero.

 

Como en las provincias apartadas del Jalifato Ben Humeya, TETUAN vivía la extraña vida sarracena del siglo XV; entre sus murallones se apretaban casitas encaladas cubiertas por la bulliciosa alegría policroma de las huertas mogrebinas.

 

A lo largo de los pasillos blancos se oían las discretas fuentecillas y se aspiraba el enervante aroma de los jardines cerrados. TETUAN era una taifa. Ahora TETUAN es un absurdo.

"La tranquila majestad del barrio moro ha sido profanada; por sus callejuelas serenas ha penetrado esa cosa absurda maloliente y estridente que algunos llaman con cierto énfasis "la civilización moderna". Un revoltijo de humildes braceros españoles, de bereberes hirsutos y díscolos, rancheros, mendigos y mozas de partido han sentado allí sus reales. Por la muralla, rota, ha penetrado ampliamente la fealdad, mientras el barrio nuevo, el ensanche, acumula y extiende sus casillas de arrabal europeo "muy arrabal", desdeñando la belleza del sevillanismo morisco (único estilo que allí no desentonaría del local). Desde lo alto de la Alcazaba se aprecian mejor los estragos del mal gusto. Rodeando a las bellas creaciones del teatro, la estación del ferrocarril a Ceuta y la iglesia nueva, están los mamarrachos urbanos de las viviendas particulares con sus miradores catalanes y sus hotelitos vascos...-Cosa curiosa!

 

El estilo musulmán, que Prosper Ricard, Borel y Prost y sus entusiastas colaboradores tratan de resucitar en la zona francesa, es el nuestro, el híspano-musulmán, el hispano-andaluz que les entusiasma, que les ilusiona y les hace consagrar a su desarrollo los mejores momentos de su vida. Mucho mas allá...en Norteamérica (ejemplo Coral Gables) y en Egipto se estudia nuestro arte con pasión. Pero nosotros, desdeñando esto, seguimos perpetrando edificios, modernos y progresivos... TETUAN es la máxima posibilidad estética de la zona española.

 

El misterio de sus callejuelas seculares, con sus rincones dignos de Rembrandt; el hechizo romántico de una ciudad que fué colonia granadina, el marco incomparable de sus huertas y montañas, la proximidad del Estrecho de Gibraltar, por el que pasan la mitad de los barcos del mundo y las ventajas que para su urbanización v embellecimiento debía conferirle su situación de capital de la zona..." (Benomar, en Revista de la Raza, Agosto-Septiembre de 1927).

 

Sigue diciendo el autor copiado, que el ensanche de TETUAN ha sido una consecuencia fatal de la superpoblación, pero que hay que evitar que se trague a la vieja y pintoresca ciudad convirtiéndola en barrio secundario. El TETUAN nuevo debe inspirarse en el TETUAN viejo, extenderse por la vega y ser el núcleo de una bella y extensa ciudad jardín, con edificios de estilo hispano-árabe, que recuerden la hermosa arquitectura propiamente nuestra, brillante corona de una magnífica cultura.

 

 

Tetuan calle 1

Calles de Tetúan

 

Los que han conocido la ciudad de TETUAN cuando era exclusivamente musulmana, la recuerdan como una especie de Paraíso terrestre, incomparablemente bello y tranquilo, donde la vida se deslizaba como un suave y claro río entre floridos prados. Era una de las ciudades nobles y sabías del Imperio (hadría) retiro de altos empleados jubilados, de rentistas y letrados, ó de magnates en desgracia, los cuales allí formaban un núcleo social culto y refinado, de un género ignorado en Europa, y que los que una vez le conocieron nunca más olvidarán. Casi todas estas familias descendían de las expulsadas de Andalucía, principalmente de Granada, por los reconquistadores, y por la superioridad de su saber habían constituido una suerte de aristocracia burocrática en cuyas manos estuvieron largo tiempo los destinos (en el doble sentido de la palabra) del Imperio jerifiano.

 

Disputaron al elemento árabe le dirección de éste, y hasta introdujeron en la literatura oficial lo que podríamos llamar el estilo español, con frases y giros tomados de nuestro idioma. "Son gente refinada y cultivada, que mantienen en esas ciudades (TETUAN, Rabat, Salé y Fez) los restos de la gloriosa civilización morisca, que desprecian profundamente a los beduinos del campo, se complacen en considerarse como de esencia superior y forman entre si una sociedad muy parecida a la que se constituyó en las grandes ciudades comerciales de la Europa medieval. Estos secretarios y estos umana deben su amor a la tranquilidad a su propio origen, y hállanse mejor preparados para el manejo de los asuntos públicos é inclinados a considerar la política como más eficaz que la guerra.

 

Con ellos se ha instalado en el Májzen la alta burguesía de las ciudades hadiriya y, sobre todo, la preponderancia de Fez. (Aubin, Le Maroc d'aujourd hui.).

 

El Mexuar.

Este palacio, residencia de Su Alteza Jerifiana el califa, presenta un aspecto imponente. Sus altos muros, desprovistos de vanos. su alta y pesada torre, su magnitud, le dan el carácter de una residencia feudal; a pesar de los desperfectos sufridos, sus habitaciones conservan aún el bello decorado de la época del Bajá Ahmet.

 

Se destacan de sus muros cuatro torres completamente distintas; dos coronadas de merlones, otra cuadrada con cubierta piramidal de tejas verdes que surge del interior y otra, mucho mayor, dominando todo el conjunto, cubierta igualmente de tejas verdes. La puerta de entrada es grande y sencilla. Su Ornamentación consiste en un recuadro ó arrabá de agramilado y la encuadra una sencilla cornisa con dos pilastras adosadas. Da paso a un espacioso vestíbulo con arcadas que recibe luz cenital.

 

Siguiendo de frente encontramos una segunda puerta de igual estilo y ornamentación que la de entrada; continúa la galería, tuerce a la izquierda y sigue un corto corredor con arcadas que sirven para sostener el techo, a la vez que le dan un aire monumental. El techo es de pequeños cabios y tablas pintadas. El corredor termina en un patio estrecho, el cual en el piso siguiente tiene sección octogonal, merced a cuatro pequeñas trompas que arrancan de las esquinas.

 

Encuéntranse dos puertas, la de la izquierda da paso a una espaciosa y sombría galería, iluminada escasamente por la luz que le comunica una ventana abierta en el muro de fachada; los techos están pintados, pero no lucen nada por la oscuridad que reina. La galería lleva de trecho en trecho, y transversalmente un arco cargadero, entre cuyos robustos pilares hay poyos de mampostería cubiertos de azulejos antiguos, en cuyo color predomina el verde.

 

Saliendo de la galería y penetrando en lo que podemos llamar antesala del patio, su techo es un artístico artesonado de maderas pintadas que se conservan muy bien, pero cuyas bellezas se aprecian mal por la mencionada falta de luz. La combinación del artesonado consiste en una estrella de ocho puntas, de la que irradian las piezas que forman después varias hileras de huecos ó pequeñas cupulitas al tresbolillo alrededor de la estrella. En el patio hay una galería de arcadas blancas y un surtidor con su receptáculo de piedra.

 

La galería es de tres arcos de trazado ojival en herradura, que descansan sobre elegantes columnas coronadas por un sencillo capitel. Los arcos centrales son de más luz que los de las esquinas, disminuyéndose así los empujes de los ángulos. Sobre la arcada y acusando la línea de separación con el segundo piso, se ve un amplio friso de azulejos antiguos. El piso superior tiene igual galería de arcadas cuyas columnas más esbeltas corta una antiestética balaustrada. Sobre las arcadas se ve un hermoso friso de madera grabada y pintada de verde, cuyos grabados consisten en arcadas fingidas, arabescos y ataurique. Sobre el friso descansa una cornisa de canecillos labrados cubierta por tejas vidriadas.

 

En la planta baja, el patio da luz a cuatro cámaras laterales, las correspondientes a la fachada y la de enfrente tienen las jambas de las puertas revestidas de azulejos; interiormente no están decoradas. La contigua a la puerta de entrada tiene también sus jambas revestidas de azulejos; el techo está pintado y dividido en tres partes, representando la central una estrella cuyos radios se prolongan formando entrelazos y un friso igualmente pintado.

 

Mirando al frente se ve una cámara sin puerta cuyo techo es un precioso y notable artesonado bien conservado sobre un friso, pintado, de arquitos fingidos. A cada lado de dicha cámara hay una fuente revestida de azulejos. La galería lleva un friso corrido y un techo de madera, ambos pintados. Los lados norte y sur son los que se encuentran mejor conservados. El examen detenido de los alicatados hará ver cómo se han perdido muchas formas y colores de los hoy existentes en el Mexuar, especialmente los verdes, negros y azulcobalto. Las puertas de la cámara son de madera pintada de azul; sus dos caras llevan grabadas diversas combinaciones geométricas que representan las plantillas ó monteas de todas las combinaciones de azulejos que se encuentran en el Mexuar y en TETUAN, dibujos también reproducidos en algunos techos.

 

Se deduce, por tanto, el valor que encierran estos tableros, ya que en ellos se encuentran todas las combinaciones geométricas que se emplean en la ciudad. Al estudiarlos detenidamente se han encontrado las de dos celosías de estuco de Granada, la de la parte superior de una portada de la casa de los Gironés, y las del pórtico del oratorio árabe en el carmen llamada la Mezquita. En el piso superior, al cual se sube por la estrecha escalera de azulejos, el techo de madera de la galería se halla en tan mal estado, que ha sido preciso substituirlo en parte por tablas y cabios nuevos.

 

A cada lado de ella corresponde igualmente un salón; en el del lado N. se ve un notable y bellísimo trabajo de madera, maravillosa obra de arte que no tiene igual ni semejante en la ciudad. Un arco con intradós estalactítico y cortado en la clave sirve de apoyo a dos anchas vigas cuajadas de adornos grabados, que en el interior representan una arcada fingida y en la superior un letrero árabe, todo rodeado por una arrabá adornado con arabescos y ataurique. El trabajo es primoroso y acabado; la pintura ha desaparecido, y el intradós del arco de entrada está quemado en su parte izquierda.

 

El suelo de esta sala, así como las paredes, está revestido de alicatado, viéndose combinaciones preciosísimas y ejemplares muy hermosos en su forma y colorido. El artesonado del techo es magnífico. Consiste en una combinación geométrica trazada con mucho ingenio v habilidad; el centro es una estrella de ocho puntas llenas de estalactitas, en torno de la que se combinan las figuras entalladas hasta formar a su alrededor cuatro cupulinos con adornos de mocárabe que rodean a la estrella. El friso pintado, es bellísimo y se conserva muy bien. Lo constituyen arcadas fingidas, cuyos vanos están adornadas con mocárabe. Los dos salones contiguos a éste se encuentran en muy mal estado y sin nada notable.

 

En el occidental, el techo pintado desapareció, y en el otro hay una alcoba con friso y techo pintados, destacándose los colores rojo, oro y azul. El salón del lado sur, tiene los quicios de las puertas en forma de capitel con adorno de mocárabe; las puertas, grabadas y pintadas de verde, y sus jambas, como todas, revestidas de azulejos muy bien conservados, formando dibujos maravillosos; las paredes lisas, y el techo, de madera grabada y pintada, formando dos grandes estrellas gemelas de un entrelazo bellísimo, en las que dominan los colores rojo, oro y azul. Lleva dos alcobas laterales con preciosas puertas grabadas y pintadas; los techos se hallan igualmente decorados. En el fondo de la sala y frente al patio Se encuentra la puerta que da acceso a una de las torres del edificio.

 

Posee un trabajo de madera tan notable como el anteriormente descrito; un arco completo con adornos de mocárabe en el intradós; sobre él una viga con un letrero árabe, todo ello rodeado por un arrabá adornado de arabescos. La labor es tan fina y esmerada que parece recién hecha; se conserva bien y tiene aún parte de su colorido.

 

La torre es cuadrada, tiene 20 ventanillas, cinco por lado; las paredes sin adorno alguno, salvo en la parte superior, en donde se ve un friso de dos cuerpos el inferior de arquitos y el superior de merlones pintados. La combinación de las maderas de la cubierta es bonita y racional y el alfarje que forma acusa el sistema constructivo de la pirámide. Es una armadura de lima bordón y en el vértice se ve una estrella de ocho puntas, cuyo relleno, probablemente estalactíco, ha desaparecido.

 

La calma y el silencio que allí se nota, sólo interrumpidos por el rumor del agua de las fuentes del patio ó el aletear de las palomas al cambiar de ventanas, y la belleza de la construcción, hacen de este paraje el sitio más delicioso del edificio. La torre, como la sala, lleva dos alcobas laterales con puertas y techos grabados y pintados, en mediano estado de conservación. En el lado oriental se ve una pequeña puerta que da paso a un estrecho y obscuro corredor. Este conduce a unos baños, cuya entrada ó vestíbulo, cubierta por una bóveda por arista, da paso a dos Salas: una a cada lado. la principal la cubre una cúpula que parte de un dodecágono, cuya figura se obtiene gracias a las trompas quebradas en los ángulos; uno de sus rincones tiene un precioso nicho cubierto por una bóveda esquilfada. La otra cámara está cubierta por una cúpula cuya base es un octógono obtenido por cuatro graciosas trompas cónicas estriadas, imitando conchas. Saliendo del baño, conduce el pasillo a una pequeña mezquita ú oratorio privado, que se reduce a una habitación con mihrab y un nicho a cada lado de aquél. Observando la traza y proporciones del míhrab lo encontramos igual al del oratorio árabe en el carmen llamado de la Mezquita, descrito por Almagro Cárdenas. El corredor contornea un patio, y siguiendo por él llegamos a una pequeña sala, que es el vestíbulo de la torre grande. Esta es como una casa dentro de otra, y probablemente destinada a las mujeres.

 

La distribución de la torre en este piso consiste en una sala central, cuyo pintado techo tiene una abertura rodeada de sencilla balaustrada, dos alcobas laterales con techos pintados y jambas de azulejos y una mezquita privada con varios departamentos anexos. Esta mezquita está fuera de la torre y se compone de cinco habitaciones, de las que son notables el mihrab, de sencilla traza, pero cubierto por una cúpula cuya base es un dodecágono y cuyo original adorno consiste en un artesonado de cal, con nervios que forman una de las combinaciones geométricas que se ven en las puertas, y una hermosa sala cuya media naranja está estriada imitando una concha. El adorno del siguiente piso es el corriente: azulejos y pinturas en el último piso de la torre, digno remate de tan hermoso edificio, no se sabe qué admirar más, si las bellezas de su arquitectura y decoración ó el hermoso panorama que desde allí se descubre.

 

Las dimensiones interiores de la torre de 5 por 7 metros; sus paredes y suelo de azulejos, en los cuales hay nuevas formas y colores y diferentes combinaciones que no se ven en los pisos inferiores.

 

El techo es un tronco e prisma cuadrangular y lo adorna u espléndido y maravilloso alfarje; en el centro de la base superior hay una cupulita esférica rodeada de cuatro cupulinas llenas de mocárabes, las piezas de alfarje que adornan las caras forman un entrelazo contínuo que se deriva de tres órdenes de estrellas. Realzan el mérito de esta obra de arte, las pinturas, especialmente el dorado, que, si bien han perdido mucho, bastan para imaginarse cúal sería la magnificencia de éste regio salón cuando estuviera recién construído.

 

Acerca de las dos mezquitas que se encuentran en el interior del edificio, la historia del arte árabe demuestra que la costumbre de edificar oratorios en el interior de los palacios se ha observado sin interrupción en todos los países musulmanes, tanto de Oriente como de Occidente. Hay que suponer que una de ellas sería para el uso exclusivo del bajá y otra para el resto de los moradores del palacio, ó bien una de ellas estaría reservada para las mujeres, como sucede en el palacio imperial de Mequinez, descrito por el padre San Juan de Puerto en su Misión Historial de Marruecos.

 

La mejor parte del edificio es tal vez el patio. Se entra en él por la puerta que se deja en el primer pasillo indicado al comenzar la descripción del edificio. Es demasiado estrecho para la profusa decoración y hermosa labor que encierra; describámoslo en breves líneas: En el piso bajo aparece al frente una cámara en cuyo fondo se ve una destartalada fuente. Sostenidos por dos feos pilares de mampostería se ve el lujoso dintel de madera labrada, que consiste en dos cargaderos superpuestos, cuajados de arabescos y adornos de ataurique primorosamente ejecutados; estas vigas se prolongan por todo el frente del patio y llevan debajo unas sopandas igualmente labradas, que se prolongan asimismo hasta las paredes y cuyas cabezas están adornadas con mocárabes.

 

En la cara de enfrente se ve la misma labor de madera. El patio es cuadrado, pero gracias a cuatro hermosísimas trompas estriadas se convierte el hueco en octogonal. Nada tan raro y curioso como esta disposición. En la parte superior, y sobre los puntos medios de las trompas, apoyan cuatro vigas que forman un nuevo piso.

 

Subiendo a él se encuentra el visitante nada menos que con las finas labores de la Alhambra, reproducidas en madera, en el ancho friso de la puerta de la cámara principal; imposible formarse idea de tal joya, de tan acabado y delicadísimo trabajo, sino viéndolo. Por segunda vez las trompas convierten en octogonal la sección del patio y sobre ellas apoya el hermoso techo, cuyo artesonado forma un entrelazo de madera, en cuyos huecos se alojan cupulinos de mocárabe. La cornisa, como siempre de pequeños canecillos labrados.

 

En conjunto, este edificio, de extraordinaria importancia artística, es notable por muchos conceptos; mas sobre todo por sus labores de madera: las vigas, los arcos y los artesonados, y sus preciosos alfarjes en los que se perpetúan las tradiciones de la carpintería hispano-mudéjar.

 

Templos.

Las mezquitas existentes en TETUAN, de algunas de las cuales se ha hablado anteriormente, son en número de más de 50. Existen siete en las que los viernes se hace la jotba, una especie de sermón, y son las siguientes:

  1. Yama-a-él-Quivir ó Mezquita Grande, situada en el barrio Es-Siaguín (Los Plateros)

  2. Yama-a-Sidi-Alí-Ben-Raisún, en la calle del mismo nombre, del barrio Es-Siaguin

  3. Yama-a-el-Kasba ó el A-atik, ó sea Mezquita de la Alcazaba ó la Antigua, también en el barrio Es-Siaguin

  4. Yama-a-Sok-el-Foqui, ó sea Mezquita del Mercado alto

  5. Yama-a-el-Ayún, en el barrio del mismo nombre, que significa el barrio de las fuentes

  6. Yama-a-Lal-la-Friya, en el barrio de la Suica, ó sea la acequia pequeña, y

  7. Yama-a-el-Bacha, en la calle de Mexuar, frente a Dar el Májzen, ó el Mexuar.

La Mezquita Grande (Yama-a-el-Quivir), como queda dicho, se halla enclavada en el barrio Es-Siaguin, cerca de lo que aún se llama Mel-láh-el-Báli, la Judería antigua, que fue trasladada al sitio donde aun existe en nuestros días, cuando el piadoso sultán Muley Solimán ordenó su construcción. Sobre su puerta principal de entrada se lee la fecha del año de 1223 de la héjira, en que se construyó. Es un amplio edificio en el que pueden entrar basta 2,000 personas aproximadamente. Su elevado alminar, de unos 20 m de altura, desde el que el almuédano llama a los creyentes a la oración y domina toda la ciudad, es de azulejos verdes separados entre sí por franjas blancas.

 

En esta mezquita es donde se ha dado siempre y se sigue dando lectura a todas las cartas y órdenes que emanan del Májzen, del Gobierno de Su Majestad Jerifiana y que deben ser conocidas de todos sus súbditos. En tal caso el bajá de la ciudad lo hace saber al pueblo por mediación de los barráha, voceadores públicos, que recorren todos los barrios y calles de la ciudad.

 

Esta mezquita posee cuantiosos bienes habus, donaciones pías que se destinan a los pobres y al mantenimiento de las mezquitas. En ella 40 ó 50 tolba ó estudiantes siguen los cursos de la Alfia, de Ben Malek; la Yarrumia, etc., estudios superiores gramaticales de árabe literal; del fikh ó Derecho, de Sidi Jelil, Ben Achir, Tofha de Ben A-acem, Ilm-el-Hadis del Bojarí, etc. Mahadi-et-tenyim, nociones de astronomía, nociones de aritmética, literatura, lógica, etc., cuyos cursos explican reputados alfaquíes afectos a la medarsa-Lucách, en la que tienen alojamiento 36 tolba y que fué no hace mucho restaurada por el Májzen.

 

El origen del templo católico más importante está en la misión franciscana, que desde el siglo XVII consta que se estableció en TETUAN, autorizada en 1676 por el sultán Muley Ismael, siendo sus primeros misioneros fray Salvador de Santa María y fray Pedro de San José, y su objeto principal era atender a las necesidades de los cautivos cristianos.

 

A mediados del siglo XIX, con motivo de la exclaustración, desapareció, aunque no por completo, el personal de misiones.

En 1860, al entrar los españoles en TETUAN se transformó en iglesia una mezquita de la plaza de España. consagrándola a Nuestra Señora de las Victorias; pero en 1862 el edificio fué devuelto á su primitivo destino. En 1863 se comenzaron a construir la casa-misión y la actual iglesia, que fué inaugurada en l864, bajo igual advocación; tiene 13 por 8 metros en el crucero; en ella se encuentra una imagen de la Inmaculada, venerada en los siglos XVII y XVIII en el Convento de Mequinez, que, según tradición, salió ilesa de las llamas a las que habia sido arrojada por los moros. Además, se conserva en esta iglesia un reclinatorio que sirvió a Prim, y en la misión hay una biblioteca con una numerosa colección de obras árabes.

 

Las fuentes.

Una de las características de TETUAN y a la que la ciudad debe su nombre, son las fuentes que, en general, están adosadas a los muros de fachada, los cuales encierran la cañería; sólo las fuentes monumentales Bab-el-Okla y Bab-el-T-uts (ó Tut) pueden considerarse como edificaciones aisladas. La distribución de ellas en los diversos barrios no es uniforme; abundan en el Aiún, siendo más raras en el Blad, el Mellah y Rabat es Sefflí. Para disfrutar de la vista del mayor número posible hay que recorrer la larga calle de Alón, entrando por Bab-el-Nuader, y luego por la puerta de los Herreros, seguir hasta Bab-el-Mekabar,

 

Puerta de Ceuta, dejando a la izquierda el barrio de Talaa, así se ven casi todas, y luego se puede completar el recorrido yendo a ver las de la plaza de España, la de la calle principal de la Judería y las dos hermosas fuentes de Bab-el-Okla y Bab-el-Tut. Estas, por su carácter monumental y por sus elegantes proporciones, por su sobria a la par que artística decoración y por la originalidad con que han sido combinados los diversos elementos, merecen una atención especial.

 

La de Bah-el-Okla la consideramos como uno de los monumentos, de más mérito de TETUAN y la reina de las fuentes; su bellísimo piso de azulejos con letras árabes en verde, sus grandes dimensiones y las dos pilastras laterales ó escuadras del muro del fondo, le dan un sello de originalidad que produce justísima admiración.

 

La de Bab-el-Tut ha perdido mucho desde el momento en que cayó la ancha banda ó franja de azulejos que a guisa de friso la adornaba; pero aun quedan las elegantes líneas de sus nichos, que dan un aire especial de ligereza a toda la construcción.

Las demás fuentes son pequeñas y casi todas desiguales; consisten en un arco túmido por lo general, cuyo hueco está casi siempre revestido de azulejos pequeños; sobre el arco va un sencillo guardapolvo ó una cornisa de poco vuelo, nunca de consolas. Lo encuadran a veces pilastras adosadas de diversos tipos, pero siempre sencillas, ó bien columnas adosadas muy esbeltas, con el clásico capitel tetuaní. Cubre la fuente un pequeño tejadillo de tejas vidriadas; en muchas de ellas una bárbara, capa de cal cubre los azulejos. El recipiente está formado por grandes losas de piedra, colocadas de canto, algunas de las cuales están toscamente grabadas con un adorno que consiste en, una flor de pecíolo recto y pétalos en abanico.

 

Tetuan plaza 4

 

En los patios de las casas particulares también hay fuentes, lujosamente adornadas de azulejos con sus recipientes de mármol; sus arcos son ya túmidos, ya multilobulados, abundando más éstos últimos, llevando como adorno orlas de arquito a archivoltas blanqueadas completamente, que destacan sobre el muro cubierto en toda su altura de azulejos.

 

El alicatado de azulejos del fondo es más complicado que el de las fuentes de la calle; suele ser radial, tomando como base una estrella de ocho a diez puntas; a veces están revestidas de mármol en vez de azulejos. Por su originalidad en la ornamentación y disposición de las diversas combinaciones de azulejos, citamos la fuente de la casa del Cadí y las fuentes de la casa del Lebady Ersine y Selaní. En esta última, el nicho de la fuente se abre en el muro del fondo de una de las cámaras que dan al patio.

 

Servicios.

TETUAN tiene siete puertas y otros siete barrios que Son: Aiún, Tráncaz, El Msala, el Mel-lah,El Blad, Rabat es Sefli y El Talaa. Posee, además el Ensanche ó barrio europeo moderno, donde se halla el Mercado, la Delegación de Fomento, el Casino Español, las escuelas, los principales hoteles y servicios de Correos y Telégrafos.

 

Tetuan plaza 1Tetuan plaza palacio

 

Texto copiado de la enciclopedia Universal Ilustrada Espasa de 1928, se ha mantenido el estilo del redactor del artículo.